Saturday, June 03, 2006

Ayer imaginé cómo le quedarían a la furgo unas alas grandes, como de pájaro gigante, amarillas igual que ella. Para poder ir a Chile a saludarte.

Bueno. Con construir las alas me daría ya con un canto en los dientes. Sin que por ello me ocurriera, por favor, lo que a una amiga a la que yo mismo le tiré una piedra con tan mala fortuna de que le rompí un paleto (así llamamos a los dientes delanteros superiores) y me tocó pagarle una fortuna porque en Madrid, donde ella vivía, los dentistas cobran el doble.

A lo que iba.
Ni me acuerdo. Pero ya he manchado mi imagen.
Que conste que fue para defender a un amigo al que ella estaba bombardeando.

Bueno Sora, que podíamos darnos los emails o algo así, si no consigo que las alas hagan que la furgo vuele.

Mientras tanto a ver si consigo sacarla de donde está a empujones. Han abierto expediente de abandono.

Un placer conocerte. Me entregaría a tí en cuerpo y alma de no ser porque tus delicadas manos no deben de admitir anillos de rompedores de dientes.

Para cualquier cosa aquí estoy.
Si vas a insultarme puedes hacerlo en público.
Lo del email era porque para las cosas bonitas soy muy vergonzoso.

Y si no me contestas o sientes que nuestra comunicación remite inevitablemente, entonces entenderé que la única solución habría sido construir aquellas alas.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home